74
post-template-default,single,single-post,postid-74,single-format-standard,stockholm-core-1.0.8,select-child-theme-ver-1.1,select-theme-ver-5.1.5,ajax_fade,page_not_loaded,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.2,vc_responsive
Acoso escolar - Ros Psicología

Acoso Escolar “La instalación del daño”

En el fenómeno del acoso escolar se ha observado, que el daño psicológico del niño acosado es raramente el efecto de un episodio aislado de violencia y acoso, sino que más bien obedece a una situación de acumulación. 

Un “gota a gota” que genera la indefensión psicológica que los niños acosados van a aprender y que se manifestará al cabo del tiempo en cuadros psicosomáticos. El daño no tendrá causa inmediata en ningún incidente específico identificable, sino en el rebasamiento de la capacidad de resistencia psicológica del niño, puesta a prueba durante un período largo de exposición a la violencia. Es por ello por lo que los docentes deben de aprender a detectar las conductas de acoso para poder frenar la situación a tiempo.

Son esos sucesos de violencia no muy extrema, aparentemente triviales y banales, esos que algunos denominan sin más “conflictos entre los niños”, los que van a generar en los menores un desgaste psicológico y emocional que conduce a la generación de un daño invisible. Esto se atribuye a la acumulación y a la sobrecarga y en ocasiones sin ningún tipo de defensa ni protección por parte de los adultos.

Basándonos en varios estudios puede afirmarse que los cuadros de acoso escolar suelen generar un tipo de daño en la esfera emocional del niño, con enorme variabilidad y a diferentes velocidades, dependiendo de un número de variables concurrentes que afectan a cada niño victimizado como son la personalidad previa, el grado de apoyo escolar, familiar, social, otros procesos previos de victimización, etc. 

El tiempo que pasa una víctima de acoso escolar hasta generar daños psicológicos significativos depende de factores que tienen que ver con sus características individuales y sobre todo del apoyo que reciba del entorno social y familiar.

Cuanto más precoz sea la detección, antes se puede proteger al menor, acabar con el acoso y empezar a trabajar con el daño.

Si crees que te está ocurriendo una situación de acoso o sospechas que tu hijo/a o alguien de tu entorno puede estar sufriendo por este motivo, no dudes en contactar sin compromiso para recibir ayuda o resolver tus dudas sobre el tema.

No Comments

Post a Comment